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Contexto
A medida que se difundía el mensaje acerca de Jesús, Esteban llegó a ser conocido como un seguidor de Jesús lleno de fe y de poder espiritual. Su labor pública provocó la oposición de quienes cuestionaban sus enseñanzas.
El conflicto pronto dejó de ser solo un debate. Esteban fue acusado de deshonrar a Moisés, a Dios, a la ley y al lugar santo. Eran acusaciones graves que lo llevaron ante el Consejo. Allí, tanto sus acusadores como sus jueces escucharían un desafío directo sobre lo que realmente significaba escuchar a Dios.
Historia
Esteban realizaba grandes prodigios y señales entre la gente. Surgió oposición entre miembros de la Sinagoga de los Libertos, provenientes de Cirene y Alejandría, así como de Cilicia y Asia. Comenzaron a debatir con Esteban, pero no podían hacer frente a la sabiduría ni al Espíritu con que hablaba.
Entonces, algunos de sus opositores convencieron en secreto a unos hombres para que afirmaran que Esteban había blasfemado contra Moisés y contra Dios. Incitaron al pueblo, a los ancianos y a los maestros de la ley. Esteban fue apresado y llevado ante el Consejo.
Allí, testigos falsos lo acusaron de hablar continuamente contra el lugar santo y contra la ley. Afirmaron haberlo oído decir que Jesús de Nazaret destruiría aquel lugar y cambiaría las costumbres transmitidas por Moisés.
Todos los que estaban sentados en el Consejo miraron fijamente a Esteban. Su rostro parecía el de un ángel.
La respuesta de Esteban terminó con una reprensión directa. Les dijo a sus oyentes que eran tercos y que tenían el corazón y los oídos cerrados a Dios. «Ustedes siempre se resisten al Espíritu Santo», afirmó, tal como lo habían hecho sus antepasados. Sus antepasados habían perseguido a los profetas, entre ellos a quienes anunciaron de antemano la venida del Justo. Ahora Esteban acusó a sus oyentes de haber traicionado y matado a ese Justo. Aunque habían recibido la ley de Dios, entregada por medio de ángeles, no la habían obedecido.
Esteban había sido acusado de oponerse a la ley. Ahora acusaba a sus jueces de no cumplir la misma ley que afirmaban defender.
Al oír esto, se enfurecieron y rechinaron los dientes contra él. Esteban, que seguía lleno del Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo. En una visión, vio la gloria de Dios y a Jesús de pie a la derecha de Dios.
Entonces anunció: «Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios».
Quienes lo escuchaban gritaron, se taparon los oídos y se lanzaron todos juntos contra él. Lo echaron fuera de la ciudad y lo apedrearon. Los testigos dejaron sus mantos a los pies de un joven llamado Saulo.
Mientras lo apedreaban, Esteban clamó: «Señor Jesús, recibe mi espíritu». Luego se arrodilló y gritó en voz alta: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado».
Después de decir esto, Esteban murió.
Lo que aprendemos
- La sabiduría de Esteban procedía del Espíritu Santo. Aun así, sus opositores respondieron a la verdad que el Espíritu le daba con acusaciones falsas y rechazo.
- Hablar de cosas sagradas no equivale a obedecer a Dios. Los acusadores de Esteban afirmaban defender la ley, pero rechazaron su desafío a escuchar lo que Dios estaba diciendo.
- La visión de Esteban muestra a Jesús vivo, en un lugar de honor a la derecha de Dios. Esteban le confió su vida.
- Incluso al enfrentarse a la violencia, Esteban pidió misericordia para quienes lo atacaban. En su testimonio final unió la valentía con el perdón.
Contexto de la historia
Esteban, lleno de gracia y poder, enfrenta a quienes no pueden resistir la sabiduría y el Espíritu con que habla. Testigos falsos lo acusan ante el Consejo, y él repasa la historia de Israel, denunciando la resistencia al Espíritu y el rechazo del Justo. Esteban ve la gloria de Dios y al Hijo del Hombre, mientras lo apedrean fuera de la ciudad. Entrega su espíritu a Jesús y pide perdón para quienes lo matan. Hechos presenta a Esteban como testigo ante un Consejo que escucha acusaciones y su largo discurso sobre la historia de Israel. La visión del Hijo del Hombre forma parte de su testimonio y no autoriza especular sobre detalles del cielo. El Consejo participa en la condena y presencia cómo lo apedrean fuera de la ciudad; el texto no necesita describirlo como una orden administrativa explícita. Esteban muere entregando su espíritu a Jesús y pidiendo perdón.
Personas en la historia
- Esteban — Testifica ante el Consejo y muere orando
- El Consejo — Participa en la condena y presencia la ejecución de Esteban
- Saulo — Observa a los testigos y guarda sus ropas
Temas para observar
Testimonio valiente
Esteban repasa la historia de Israel y habla con sabiduría ante sus acusadores.
Visión del Justo
Su testimonio culmina al ver la gloria de Dios y al Hijo del Hombre.
Perdón frente a la violencia
Esteban entrega su espíritu a Jesús y pide que no se culpe a sus agresores.
Preguntas para reflexionar
- ¿Cómo sostienes la verdad cuando encuentras oposición?
- ¿Qué significa responder al daño sin desear venganza?
- ¿Cómo cuidas de no convertir el discurso de Esteban en culpa colectiva?
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Responde sin venganza
Vuelve a Hechos 6–7 para aprender de un testimonio firme y compasivo.




